09 junio 2010

Crónica los 10000 del Soplao

Por Suso.

Tras un año de duro entreno, finalmente el 5 de junio se disputaba el reto de los 10000 del Soplao.
La predicción meteorológica era fantástica, no iba a llover y la temperatura rondaría los veinte grados.
Partimos para Cantabria los “Schleck”(Floro y Suso), Miguel y Pesca. Bien entrada la tarde el Pesca, fiel a la rutina, nos demoró un poco la salida. 5 horas de viaje y cena en un restaurante con camarera simpática y Pescas inspirado, que risas!!. Llegamos a las 23.00h de la noche.
Ya en la tierra de las Cuevas nos dirigimos al hotel, una casita rural (Hostal S. XVIII) enclavada en una de las localidades que, según dicen, es de las más hermosas de la Península, Santillana del Mar.
A eso de las 00.00h nos metimos en cama, para tener un plácido descanso antes de la cita. Alguno tardó más en dormirse que otro y, más de uno, dio rienda suelta as sus ventosidades antes de quedarnos finalmente dormidos. El día siguiente iba a ser muy duro.
A las 6.00 cantó el gallo y nos pusimos en pie, curiosamente nadie remoloneó y los más galanes, dejaron de lado sus rutinas diarias. Todo sobre el plan. Arrancamos la furgoneta del club, bendita sea, y nos dirigimos a la salida, parando antes a tomar un café en un bar de carretera en donde se nos recibió con toda la hospitalidad de un gran anfitrión. Llegamos a Cabezón de la Sal, recogimos dorsales y montamos a toda prisa las bicicletas, el tiempo nos sobraba, y nada, lo de siempre, tuvimos el gran honor de ser los últimos en tomar la salida tras los casi 900 participantes del evento. Cuando el crono ya marcaba casi cinco minutos desde el comienzo de la prueba cruzamos la línea de salida.
A remontar se ha dicho…, ahí estaba, el Beariz Triatlón contra 900 participantes, parecíamos una maquinaria bien engrasada y todo. Los cuatro adelantando a toda velocidad por el exterior al gran pelotón, lo cual, debo decir que es más complicado y lleva más tiempo de lo que parece. El grupo de valientes iba bien formado, con Pesca y Floro abriendo camino y Miguel y servidor en la retaguardia. Nos cansamos de pasar gente, hasta que Miguel y Pesca dijeron “hasta aquí, este ritmo es extremo para una ruta de 220km” con lo cual Beariz triatlón se partió en dos escuadras (decir que la media superaba con creces 35km/h). Por ello, los Schleck, como nos bautizó Pesca, no volveríamos a saber más de los otros miembros del equipo hasta la meta.
La marcha discurría a todo tren, Floro y yo habíamos llegado hasta la cabeza y dijimos, ¡qué raro, no hay ningún Trevinca!, la razón era obvia y nos la desveló una espectadora “ánimo los primeros están ahí, a algo más de treinta segundos”. Gran decepción nos habíamos quedado en el segundo pelotón, un grupo inmenso, pero fuera del planteamiento inicial de aguantar con los mejores la primera parte de la carrera. Floro se dirigió a mi y me dijo “tranquilo, aquí estamos bien” y yo simplemente asentí medio decepcionado.
Justo delante mía, y a 70 km/h se cayeron dos galleguiños con maillot del Xacobeo y la ruta ya no sería la misma, ni os imagináis el miedo que cogí a las bajadas en el gran pelotón, no es algo tan sencillo como parece. Luego me dijeron que cuando llegó la ambulancia, uno de los caídos convulsionaba “¡¡pobre chaval!!”. En el Km 75 llegó la primera rampa salientable, una rampa de 1 km, muy dura, que me pilló fuera de sitio y viéndomelas y deseándomelas para adelantar a gente y alcanzar a Floro, cuando al fin remonté, me cayó una bronca bien merecida “por no estar atento”. En la subida y con ritmo trotón fuimos adelantando gente y de grupo en grupo hasta que al fin llegamos a uno interesante “había un Trevinca” y eso para un no profesional es mucho, jajaja.
Más o menos la dinámica de los puertos y hasta el km 140 fue la antedicha, con el leve matiz, “acojonamos” a un conductor de ambulancia en bajada y nos tuvo que dejar pasar, xDDD. El puerto más duro fue el de la Palombera, pero subido al trantran y dosificando no tuvo mayor historia que los 22km de tediosa subida a un porcentaje máximo del 7%. Llegado al alto nos aguardaba la bajada, treinta km decía el mapa de ruta, no fueron tantos, nos dedicamos a montar un grupeto en el cual la llegada a meta sería plácida y sin contratiempos, pues nadie tenía la valentía de tirar del mismo. La media, en esta parte de recorrido favorable, incluso descendió, pues llaneábamos a ritmos irrisorios. Contra el final, un último puerto en el que simplemente dosificamos y seguimos el ritmo del grupo y finalmente la meta tras 10 km de llano a un ritmo de exhibición final, nada acorde a lo practicado en los últimos 60km, “en fin…, cosas de ciclistas”.
A la llegada opípara comida reconstituyente, caracterizada más por lo cantidad que por la calidad, y a esperar por que en un ratito, Pesca y Miguel estarían con nosotros. Por lo demás decir que Pesca se incrustó en grupo gigante y allí hizo la ruta y que Miguel, entre llamada de teléfono y llamada (el Telefonista, le pusieron de mote sus compañeros de aventura) alucinó con la exhibición de unos profesionales del Xacobeo Galicia que acompañados por el mítico Álvaro Pino, recorrieron la ruta arrastrando literalmente a acompañantes menos cualificados.

RESULTADO:
Suso: “Ruta brillante en todos los sentidos (organización, desarrollo, preparación, compañía). Llevaba un año entrenándome para ella y el resultado fue alucinante, tal vez un único pero, la falta de ambición por mi parte en los últimos 70km, … otra vez será…”
Floro: “Carrera total, si por mi fuera la haría todos los años. Eso sí, el recorrido primigéneo es más duro que el que se tuvo que implantar este año por problemas con viales en mal estado debido al crudo invierno”
Pesca: “Disfruté como un enano, desarrollo perfecto” si os soy sincero, su rendimiento estuvo muy por encima de las expectativas, “Pesca estás como un toro”
Miguel: “Ruta muy recomendable, trato organizativo espectacular” decir que O Neno hizo el recorrido aquejado de una bronquitis reciente y algo de falta de preparación motivada por la misma, gran rendimiento; “Premio de Honor” para él.

4 comentarios:

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Unknown dijo...

Hacer uan mención especial al carballiñés, miembro del club ciclista Trevinca, Eloy, que terminó la prueba en el décimo séptimo lugar, dejando muy alto el pabellón local en Cantabria. Enhorabuena!!

floro dijo...

Felicitar públicamente a nuestro convecino Eloy (personalmente ya lo he hecho), muy meritorio 17º lugar, y más con lo duro que ha sido este invierno para entrenar.
Sabía que eras bueno, pero no sabía que tanto. Chapeau!!

Otro a Felicitar es Suso, hace casi un año, no había montado nunca en bici de carrretera,meses despues queda el 150, menuda progresión. Para ello se valió de seriedad y compromiso con el entreno y 15 kilos menos que adelgazó. El alumno supera al maestro. como siempre digo, yo tengo cantidad, él calidad.

Unknown dijo...

Bah!! sempre lo digo, me dejas subiendo, bajando y llaneando; tienes 5 ironman. que quieres que te diga, no tengo nada que hacer